Guardo el despertador,
Desconecto el tiempo…
Hoy soy romano,
Ayer aborigen,
Mientras sigo contando…
Los días son intensos y la lluvia propia de la primavera,
El sol no da tregua,
Tampoco el calor que desprende tu piel.
Cuidaré a los peces como tú lo haces, Coloreando nubes de luz con pincel…
Acamparé felina en tu tejado, Esperando un ladrido tras tus ojos de gato,
Feliz al verte feliz,
Feliz de seguir maullando.
Cantando,
En la caravana que precede a nuestro encuentro,
Observando en el arcén las flores a nuestro paso.
La cafetera, se postrará gozosa a los deleites,
Todas las mañanas,
Regalándonos su aroma y su sonrisa.
Cantante y sumisa,
Presta a oníricos placeres...
No nos reflejamos en espejos amarillos, hemos recuperado los colores.
Y siendo los mismos, los mismos no somos.
La libertad, huele a primavera.
El último de muchos y el primero de tantos.
El primero de algunos y el último de todos hasta hoy…
Guardar el despertador,Desconectar el tiempo...